Turismo impulsará una campaña para concienciar sobre el uso de mascarilla obligatorio en las terrazas

La Consejería de Salud permitirá abrir a partir de este sábado las terrazas de la hostelería al 100% en Águilas, Ulea y Ojós por encontrarse en un nivel de riesgo de transmisión del Covid “medio”. Mientras tanto, Abarán, Beniel, Cartagena, Lorquí, Molina de Segura, Pliego y Santomera abrirán las terrazas con un aforo máximo del 75% al encontrarse con un nivel de transmisión “alto”.

En el resto de municipios, la hostelería seguirá cerrada, tal y como ha decidido la Consejería en base a las tasas de incidencia acumulada en los 45 municipios de la Región el pasado lunes, según han informado el consejero de Salud, Manuel Villegas, y el portavoz del Comité de Seguimiento del Covid en la Región, Jaime Pérez.

Pérez espera que no haya un efecto llamada con la apertura de municipios, porque las policías locales de todos los municipios “estarán vigilantes”. La orden de las aperturas se publicará este viernes, aunque el protocolo no se publicará hasta la semana que viene, según Pérez, quien ha señalado que la prórroga del toque de queda y los confinamientos se publicará el lunes, cuando se cumple su caducidad.

Ha recordado que el protocolo fija la actividad en terrazas como una actividad de riesgo “medio” con lo que se puede ser más flexibles en su apertura. No obstante, ha advertido que es “fundamental” que “nos concienciemos todos de que el uso de mascarilla es imprescindible también en las terrazas, que solo nos las podemos quitar para comer y para beber”.

En este sentido, Villegas ha avanzado que la Consejería de Turismo, Juventud y Deportes impulsará una campaña con pegatinas, carteles y en medios de comunicación para concienciar a la población sobre el uso obligatorio de la mascarilla en terrazas “todo el tiempo”, ya que “solo se puede quitar en el momento exacto de la ingestión de bebida o comida”. El objetivo, añade, es que el riesgo de esta actividad pase de “medio” a “bajo”.

La situación se analizará de nuevo el próximo lunes y se estudiará qué municipios se suman a esta lista, según Pérez, quien ha afirmado que las medidas “podrían haber sido más flexibles en algunos municipios, pero todavía estamos en nivel 2 de riesgo asistencial, con 534 ingresos en los hospitales, 109 de ellos en la UCI, lo que es preocupante”.

Por ello, en base a esa fase 2, se acordó mantener el cierre perimetral y el toque de queda, de momento, hasta después del Puente de la Constitución, según Pérez, quien ha señalado que estos criterios permiten adoptarnos a la situación en cada territorio.

CAÍDA EN LA TASA DE INCIDENCIA

En la Región hay 51.000 personas que han sido diagnosticadas desde el inicio de la pandemia, aunque la Consejería de Salud estima que la cifra real de contagiados se eleva a 75.000, es decir, el 5% de la población, frente al 1,6% que se alcanzó en la primera ola.

El consejero ha recordado que la tasa llegó al 1% de la población contagiada en la Región en esta segunda ola, es decir, a unos mil casos nuevos diarios. “Eso quiere decir que en cualquier momento podíamos estar interactuando con un activo”, explica. Con esa tasa, añade, “es fácil que la gente que trabaja en centros sanitarios o sociosanitarios contraiga la enfermedad y, aunque se tomen todas las precauciones, acabe contagiando a los residentes, que son una población muy vulnerable”.

Ha recordado que el sistema sanitario lanzó una “señal de alarma” porque había hasta mil casos nuevos diarios, teniendo en cuenta que parte de esos casos acabarían en los hospitales y las UCI. “El nivel de contagios hacía prever que el sistema podía claudicar en dos o tres semanas”, ha aseverado.

Villegas ha señalado que “nos hemos acostumbrado” a ver cien pacientes por Covid de media ingresados en las UCI, pero recuerda que hay otros 80 o 90 pacientes que están ingresados en intensivos por otras causas, lo que es mucho a pesar de que el sistema puede hasta triplicar su capacidad llegado un momento dado gracias al plan de contingencia.

Ha destacado que el mayor riesgo se da cuando las personas se quitan la mascarilla, por ejemplo al comer o beber en la hostelería, motivo por el que la Consejería decidió cerrar el sector “con todo el dolor que implicaba esa decisión”. No obstante, ha valorado que la medida ha dado “resultado”.

En concreto, la tasa de positividad (es decir, el número de pruebas de diagnóstico que se realizan y salen positivas) llegó al 17% en el caso de las PCR y alcanzó incluso el 25% en las pruebas de antígenos en el peor momento de la segunda ola. Ahora mismo, esta tasa se sitúa por debajo del 10%, lo que “es indicativo de la situación en la que nos encontramos”.

En este sentido, la tasa de incidencia acumulada en los últimos siete días llegó a los 406 casos por cada 100.000 habitantes en el peor momento, hace dos semanas, justo cuando se acordaron las medidas restrictivas. La primera semana de vigencia de las medidas “ya se notó el descenso” y en la última semana (desde el pasado viernes hasta este jueves) ha experimentado un descenso del 20%.

En total, el descenso ha sido del 40%, desde el máximo de 406 casos acumulados por 100.000 habitantes en los últimos siete días hasta los 199 actuales.

“No esperábamos que la caída fuera tan intensa y, de hecho, seguimos bajando”, según Villegas, quien reconoce que es difícil detallar en qué medida ha afectado cada restricción a ese descenso, ya que también está en vigor el cierre perimetral y el toque de queda. “Lo que está claro es que cerrar la hostelería ha tenido una repercusión importante”, ha afirmado.

DOCUMENTO DE REFERENCIA

En esta tesitura, los técnicos de la Consejería de Salud han elaborado un documento para establecer los umbrales en los que se tomarán o eliminarán medidas restrictivas “para que la gente tenga certidumbre y sepa a qué atenerse”. Este documento toma como referencia los niveles de riesgo explicitados en el documento marco presentado por el Ministerio de Sanidad en el Comité Interterritorial.

La intención de la Consejería es que este documento sirva de base, pero podrá modificarse si el conocimiento de la enfermedad obligan a adaptarlo a nuevas evidencias científicas.

En concreto, en este documento se ha especificado con qué nivel de incidencia acumulada y con qué impacto en el sistema sanitario es posible retirar medidas o adoptar unas nuevas.

El portavoz del Comité de Seguimiento del COVID, Jaime Pérez, ha explicado que la situación se determinará con la participación y coordinación de dos indicadores, uno epidemiológico (desglosados en función de cada municipio” y otro de capacidad asistencial (único para toda la Región).

Así, se tendrán en cuente cuatro niveles de riesgo basados en la transmisión que se produce, ya sea calificada como baja, media, alta y muy alta; así como dos niveles asistenciales que determinarán si está en fase 1 (menos preocupante) o fase 2 (con cierta saturación del sistema sanitario).

En cuanto a la presión asistencial, podrá situarse en fase 1 en función de dos variables: cuando se sitúe por debajo de 100 camas ocupadas en la UCI y por debajo de 400 camas hospitalarias.

Los valores de las tasas de incidencia se aplicarán teniendo en cuenta ‘semanas epidemiológicas’ completas, que cierran el domingo, por lo que la valoración de las medidas se hará cada lunes. Así pues, para el levantamiento de las medidas se tendrán en cuenta las tasas de incidencia acumuladas en los últimos 14 días, con el fin de actuar de forma “más prudente”. En cambio, para adoptar nuevas restricciones se tomará en cuenta la tasa de incidencia acumulada en los últimos 7 días, con el fin de actuar con más rapidez y poder anticiparse a la evolución.

La intención de la Consejería con estas medidas es que el número de ingresos semanales baje de 250, con lo que la capacidad de las UCI “empezaría a estar bien”.

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