Se trata del Privilegio del rey Alfonso X, en el que se delimita el territorio de la Diócesis de Cartagena en el año 1266

La Guardia Civil de Murcia ha recuperado un pergamino medieval, un Privilegio del rey Alfonso X, del año 1266, que delimita el territorio de la Diócesis de Cartagena y que desapareció del Archivo de la Catedral de Murcia.
La operación ‘Rebelión’ ha finalizado con la investigación de un vecino de Madrid, al que se le han instruido diligencias como presunto autor de delito contra el patrimonio histórico, por apropiación indebida.
En el marco de esta investigación, los agentes han recuperado también bienes culturales propiedad de la Diócesis de Cartagena, que desaparecieron del Archivo de la Catedral de Murcia y de iglesias de la Región de Murcia hace una gran número de años, como un cáliz y un relicario de custodia de gran belleza, ambos datados a finales del siglo XIX.
Los primeros pasos de la operación consistieron en la realización de un estudio previo de la documentación histórica registrada y que figura en los diversos inventarios del Archivo de la Catedral de Murcia, elaborados desde la Edad Media hasta la actualidad por los diversos escribanos eclesiásticos encargados de su custodia, así como otros registros de material histórico desaparecidos y que constaban en la Dirección General de la Comunidad.
Estos análisis permitieron a los guardias civiles verificar la ausencia de diversa documentación que, al figurar inventariada su salida de fondos archivísticos públicos y privados, se habría hecho de forma ilícita.
Poco después, en la celebración de una importante feria anual de venta de libros antiguos en Madrid, donde se establecieron 25 stands de venta de este tipo de material, siempre llamativo y atractivo para un selecto círculo de interesados en el mundo del coleccionismo, la Benemérita detectó que, entre las piezas documentales que se ofertaban en los catálogos, se encontraba, como pieza estrella, uno de los documentos manuscritos muy buscado tanto por los cuerpos policiales como por el sector del coleccionismo.
Se trataba del ‘Privilegio Rodado de Alfonso X el Sabio otorgado Fray Pedro, y dado en Sevilla en 1266’. Este hecho llamó la atención de los investigadores, pues en ese mismo momento ya fueron conscientes de la importancia del documento que se ofertaba para la Diócesis cartaginense.
El ilustre y culto Fray Pedro Gallego era el primer Obispo de la Diócesis de Cartagena y confesor personal del rey Alfonso X el Sabio. El documento era considerado el más importante, ya que en él se establecían de forma definitiva los límites territoriales de la recién restaurada Diócesis de Cartagena, tras la conquista del Reino de Murcia por el entonces Infante Don Alfonso en el año 1243. Una vez conquistadas estas tierras, el Papa Alejandro IV, por bula ‘Cum carissimus’, el 18 de octubre de 1255 ordenó que se realizara la delimitación territorial del obispado.
Debió efectuarse algunos años más tarde debido a la revuelta o sublevación de los mudéjares murcianos y granadinos, llevándose a cabo el 11 de diciembre de 1266 y redactándose en Sevilla.

COLABORACIÓN ARCHIVOS DE MURCIA Y CATEDRAL
Los guardias civiles continuaron con la investigación y requirieron la colaboración del Archivo General de la Región de Murcia, para que documentasen un informe previo en base a las características e imágenes mostradas en el catálogo de venta.
En la redacción del informe, los técnicos competentes ratificaron la necesidad de su intervención ante la supuesta veracidad y autenticidad del documento. A esto se unió una denuncia desde el cabildo catedralicio solicitando la recuperación de parte de su historia más preciada.
Con el preceptivo mandamiento de intervención, dimanante del Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, de manera urgente, los guardias civiles del Grupo de Patrimonio Histórico de Murcia se desplazaron hasta Madrid, justo antes del inicio de la feria de venta de libros y documentos, e identificaron al personal responsable de la librería, quien colaboró en todo momento entregando el documento, afirmando que lo tenía en gestión de venta o comisión y cuyo precio inicial rondaba los 20.000 euros.
La Guardia Civil continuó con el desarrollo de la operación en Madrid y localizó a la persona que, desde hacía años, lo había tenido, presuntamente, en su poder, por lo que resultó investigado como presunto autor de delito contra el Patrimonio Histórico, por apropiación indebida.
Los investigadores trasladaron el documento y lo depositaron en el Archivo General. Técnicos expertos en paleografía, diplomática y archivísticas y el equipo de restauración evaluaron su contenido y conservación, y determinaron su originalidad y autenticidad.

CARACTERÍSTICAS
Se trata de un documento original, manuscrito en castellano, con caligrafía de letra gótica de privilegio, al que le falta el sello de plomo colgante, aunque conserva parte de los hilos de seda del que debió pender.
La escritura está miniada y policromada (rojo, verde, marrón).
Comienza con la invocación simbólica representada con el crismón (símbolo de Cristo).
En la parte inferior, flanqueada por las columnas de confirmantes, está la majestuosa rueda o signo de validación y autentificación del documento, la cual está policromada en verde, rojo y marrón, y a su vez compuesta por tres anillos: el exterior con la leyenda de confirmación del alférez y del mayordomo, el intermedio con la leyenda del signo real de Alfonso X y el círculo central en donde aparece la cruz patada.
Su estado de conservación evidencia haber sido restaurado no teniendo la praxis más acertada y, además, muestra pérdidas en la parte inferior debidas a una humedad no controlada, proliferando microorganismos que provocaron con el tiempo la pérdida del material, ya que no estaba siendo conservado en las mejores de las condiciones que este tipo de documentos requiere.
En una segunda fase de la operación y fruto de una investigación paralela, los guardias civiles han localizado otras dos piezas que en origen también serían propiedad del obispado murciano.
Se trata de un cáliz de plata en forma de copa sobredorada y en cuya base figuran angelotes o querubines alternados con medallones; y un relicario que contiene una reliquia ósea inserta en un recipiente ovalado y está acoplado a una especie de custodia en plata con la inscripción ‘S. Jos. Sp. VM’, lo que indica que se trataría de un pequeño fragmento de hueso de ‘San José Sposo de la Virgen María’.
Al detectar la existencia de estas dos piezas, la Benemérita inició la segunda fase de la investigación para determinar la trazabilidad de estas dos piezas, consultando un gran número de fuentes archivísticas del Archivo de la Catedral de Murcia. En esta fase también se ha contando con la colaboración del Departamento de Historia Antigua y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Murcia.
Las evidencias obtenidas permitieron constatar que la ubicación original del cáliz era el eremitorio de la Luz, en la pedanía murciana de Santo Ángel, en el último cuarto del siglo XIX, y el relicario en una entidad eclesiástica de la Diócesis en el año 1878.
Ambas piezas fueron solicitadas e intervenidas al actual poseedor, quien las entregó de manera voluntaria, al tenerlas tras el fallecimiento de un familiar directo y no poseer ningún tipo de documentación que acredite su legal tenencia.
En el acto, la Guardia Civil ha entregado el documento al obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes. Durante el acto, al que ha asistido el delegado del Gobierno, Francisco Jiménez, la consejera de Educación y Cultura, Esperanza Moreno, ha entregado al coronel de la Comandancia de la Guardia Civil en la Región de Murcia, Jesús Arribas, el estudio y análisis realizado por los técnicos del Archivo General del documento recuperado.

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