_DSC3414El alcalde de Murcia, José Ballesta, el director general de Bellas Artes y Patrimonio Cultural, Luis Lafuente, el director general de Bienes Culturales de la Región de Murcia, Juan Antonio Lorca, el alcalde de Murcia, José Francisco Ballesta y el delegado del Gobierno, Francisco-Martín Bernabé, han presentado hoy el Plan Director del Castillo de Monteagudo.

Este Plan marca la hoja de ruta, con plazos y presupuestos, para la recuperación y puesta en valor de este castillo erigido por el Rey Lobo en el siglo XI, enclavado en un impresionante puntal rocoso que se eleva 149 m sobre el nivel del mar y domina toda la Huerta de Murcia.

La puesta en valor de Monteagudo forma parte del proyecto ‘Murcia Medieval’, un plan de acción integral de trasformación de la ciudad a corto, medio y largo plazo, que recupera la identidad medieval de Murcia -parte sustancial de nuestras raíces – y que ofrece un nuevo modelo de turismo cultural e histórico”, explicó el alcalde.

“Pasear por una calle del siglo XII a cota bajo cero en el yacimiento de San Esteban; pasear entre los lienzos de la muralla que rodeaba la ciudad en Santa Eulalia; conocer los castillos y fortificaciones defensivas de la ciudad en Monteagudo o realizar un recorrido que recuerde la figura del Rey Sabio, Jaime I y el Rey Lobo, tras la remodelación del paseo Alfonso X, son algunas de los proyectos en los que estamos trabajando desde el Ayuntamiento de Murcia”, añadió José Ballesta.

Declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Sitio Histórico, el entorno de Monteagudo está formado por tres poderosas edificaciones que defendían la comarca del Segura: el Castillo, que es de titularidad estatal y pertenece al Estado, la fortaleza de Larache, propiedad de la Comunidad Autónoma, y el palacio residencial del Castillejo, que pertenece a un particular.

En este sentido, José Ballesta manifestó que “desde el Ayuntamiento hemos iniciado los trámites pertinentes para recuperar la titularidad pública del Castillejo y devolvérsela así a todos los murcianos”.

Asimismo, dentro de la normativa para la protección y catalogación de los entornos de la Huerta que se desarrollando desde el Ayuntamiento, destaca el denominado Plan Especial de Protección del Sitio Histórico de Monteagudo y Cabezo de Torres, que tiene como objetivo la protección de este entorno y contiene las medidas urbanísticas para su conservación. Este Plan Especial también dinamizará la investigación histórica y arqueológica, poniendo en valor los restos, tramas históricas y bienes de interés histórico.

Más de un millón de euros para acometer la primera fase

La próxima intervención, promovida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través del IPCE, se centrará en la adecuación de los accesos y en la consolidación y restauración de la zona de mayor riesgo: el frente sur del castillo.

El objetivo de dicha intervención -en la que se prevé invertir 1.079.925 euros  en concepto de obra y 103.092 en horarios de redacción y dirección del proyecto- es garantizar la estabilidad estructural del sector sur, procediéndose a la consolidación y restauración de las fábricas de tapial y piedra.

En un primer momento se  llevará a cabo el acondicionamiento de nuevos accesos y la mejora de los existentes. A continuación se desescombrarán los materiales procedentes de desprendimientos y se eliminará la vegetación, pintadas y residuos.

Se efectuará la consolidación estructural de la zona y de los lienzos de la muralla sur, así como del frente rocoso sobre el que se asienta. Se planteará asimismo la instalación de elementos de señalización y la mejora de las pasarelas, escaleras y rampas de acceso al castillo.

Un Plan que marca la hoja de ruta

Teniendo en cuenta la significación cultural de esta fortaleza de origen islámico declarado Bien de Interés Cultural, el Instituto del Patrimonio Cultural  de España (IPCE) llevó a cabo en 2017 el Plan Director presentado hoy con una inversión de 52.030 euros. El Plan Director es una herramienta imprescindible para conocer el bien cultural, que recopila toda la información de carácter histórico, jurídico o de conservación, entre otros aspectos, y que pauta las actuaciones que se deben acometer para garantizar su preservación y disfrute del público.

Este documento reveló que el castillo presentaba importantes problemas de degradación en los muros y torres de tapial, con el riesgo que esto supone de potenciales desprendimientos.

Asimismo, sus accesos mostraban grave riesgo de desplome por las características del terreno. La última intervención realizada en el conjunto defensivo abordó precisamente la adecuación de estos accesos, instalándose elementos de seguridad, pero una gran parte de ellos han sido destruidos o expoliados.

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