AlcantarillaLa Consejería de Cultura ha dado el visto bueno a un proyecto presentado por la Junta de Hacendados que permitirá recuperar de entre los escombros y la maleza otra de las construcciones históricas de la huertana murciana. Se trata del conocido popularmente como acueducto de Los Arcos, en la rambla de Las Zorreras, en Alcantarilla, un conjunto arquitectónico declarado BIC y datado entre los siglos XII y XIII.

En realidad, se trata de tres acueductos alineados, adosados y correspondientes a distintas fases históricas, lo que aumenta su interés patrimonial. Así, a un acueducto original que canalizaba el agua de la acequia Alquibla, se sumó más tarde otro de la acequia Turbedal y un tercero de la acequia Dava. Resulta sorprendente que la infraestructura haya aguantado el paso del tiempo, quizá porque desde su construcción siempre se mantuvo en uso.

El estado del conjunto es, desde hace años, un desastre. Ni la Confederación Hidrográfica del Segura, de la que depende la Junta de Hacendados, ni el Ayuntamiento han promovido hasta ahora un proyecto para evitar su degradación.

El estado del monumento animó en marzo de 2016 a las asociaciones Huermur y Legado a denunciar la situación ante la Dirección General de Bienes Culturales, cuyo técnicos visitaron el BIC y concluyeron que «se han depositado gran cantidad de escombros y suciedad. Asimismo, el monumento ha sido objetivo de actos vandálicos como pintadas y, en su interior, se han arrojado basuras».

Solo es un paso previo

Cultura ordenaba entonces a la Junta de Hacendados que procediera a la limpieza del monumento como paso previo «para estudiar el estado de conservación» del mismo, que esa será otra. El acueducto está formado por un canal de mampostería a base de ladrillo visto, de ancho y altura variable, y recubierto de mortero de cal. La estructura se refuerza con grandes sillares transversales que mantienen firmes los lados o hastiales del canal.

El canal ha sido objeto de reparaciones en los últimos tiempos, sobre todo cuando se mantenía en uso. Se trata de adiciones para reforzarlo o evitar la pérdida de agua. Además, la maleza ha cubierto la enorme estructura, de 10 metros de alto, sin olvidar la presencia de escombros, basuras y otros vertidos descontrolados.

El proyecto de la Junta de Hacendados propone la limpieza y retirada a un vertedero de la maleza y las cañas que ocupan el canal, además de la eliminación de los grafitis mediante la aplicación «de chorros de arena a presión para evitar el uso de productos químicos» que puedan dañar el monumento. De paso, se retirará la «capa de moho, tanto en el ladrillo como en la sillería».

La tercera fase del proyecto incluye la retirada de arcilla, tierra y otros materiales sedimentados en el fondo del canal y en las paredes. Las obras comenzarán, según indican fuentes de la Junta de Hacendados, «en las próximas semanas».

Desde el Ayuntamiento de Alcantarilla, por otro lado, anuncian que una vez concluida la limpieza del entorno estudiarán la posibilidad de ponerlo en valor, junto a otros lugares próximos e históricos de la localidad. Solo entonces, si se cumplen los proyectos y las buenas intenciones, Alcantarilla y la Región recuperarán una auténtica joya histórica hoy cubierta de escombros y maleza.

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